Cuidados
Cada reloj de lujo, como así también su dueño, tendrán diferentes características y detalles. El mantenimiento no será igual para un reloj sumergible que para un reloj de vestir, claro, aunque las técnicas de cuidado y mantenimiento que veremos aquí pueden (¡y deberían!) ser aplicadas a cualquier reloj de pulsera que quieras mimar y cuidar, pero recuerde cuando compre un reloj de lujo, guarde la caja original y todos los papeles como garantías, certificados, manuales del usuario y otros accesorios como los eslabones del brazalete.
Como primera medida de cuidado está el tema del cuidado y de la protección. Para asegurar una larga vida útil a tu reloj de lujo, procura siempre darle el cuidado y la atención apropiados, evitando roces y golpes contra superficies duras. Si vas a realizar algún trabajo o tarea que peligre el bienestar de tu reloj, será mejor que lo mantengas durante estas tareas dentro de tu bolsillo.
Desde el primer día en que adquiere un objeto valioso, como los relojes de lujo, debe proporcionar ciertos cuidados para mantenerlo en perfectas condiciones. Un mantenimiento regular le asegurará mayor durabilidad de todas sus partes. Recuerde que los relojes de lujo, además de ser objetos valiosos, son también una inversión. Si un día usted decide vender su reloj, obtendrá mayor beneficio en la venta si el reloj está en óptimas condiciones.
Y no sólo debemos cuidarlos de los golpes, sino también de otras agresiones. Debes recordar que los relojes son aparatos mecánicos de gran precisión, con delicadas piezas y diminutos componentes que funcionan en conjunto. Por ello, además de protegerlo contra los golpes, también es una gran idea evitar sacudidas fuertes o movimientos bruscos, como cuando gesticulas, o incluso al dar cuerda a tu reloj de pulsera. No se debe forzar el mecanismo en ningún momento o circunstancia, y si lo notaras duro o trabado, será mejor acudir a un especialista de inmediato.
Algunos objetos externos representan otros problemas para los relojes, dependiendo de su tipo y características. Los imanes y magnetos, por ejemplo, son grandes enemigos para los relojes, ya que atentan contra su correcto deslizamiento. También la temperatura es un potencial peligro para la entidad y la estructura del reloj, por lo que siempre es recomendable evitar exponerlo a las temperaturas extremas, ya sea al calor excesivo o al frío intenso. Si esta exposición fuera inevitable, procura dar protección al aparato en lo que te sea posible e intenta que la exposición no suponga un cambio brusco de la temperatura; por ejemplo, si has estado al sol fuerte, ten cuidado al ingresar a un área con aire acondicionado, y viceversa.
La humedad, ya sea de ambiente o de entornos mojados, puede ser un peligro que atente contra tu reloj. Si se trata de un reloj sumergible, se cauto al mojarlo, y no lo sometas a mayor presión de la recomendada, además de respetar la distancia de sumersión recomendada, impresa en el cuerpo del reloj. Si el reloj no fuese sumergible o resistente a la humedad, procura mantenerlo debajo de una manga o envuelto en un pañuelo si estás bajo la lluvia o en algún sitio en el que corra peligro de ser mojado. Cuando vayas a tomar un baño o una ducha, deja el reloj en tu cómoda, y no dentro del cuarto de baño, y recuerda secar tus manos antes de limpiarlo, darle cuerda o de manipularlo de alguna forma.
La limpieza del reloj debe ser regular y bien dedicada. Recuerda limpiar la carcasa, el cristal y la correa para eliminar grasas y suciedades, y siempre utiliza paños suaves que no dejen pelusas. Si utilizas algún producto limpiador, aplícalo sobre el paño, y no sobre el reloj.
Por último, recuerda que se trata de una pieza delicada. Cualquier cambio, refacción o tarea de mantenimiento rigurosa debería ser realizada por manos experimentadas. No confíes en extraños para la refacción de tu reloj: acude siempre a casas de relojería expertas y bien recomendadas. La mejor idea, también es realizar un mantenimiento general cada tres a cinco años, siempre confiándonos en expertos para ello.
Si usted tiene guardado su reloj de lujo y no lo utiliza habitualmente, debería comprobar una o dos veces al año que el mecanismo funciona bien para evitar sorpresas desagradables. En este caso deberá mantener su reloj alejado de la humedad y de la luz solar. La mejor manera de hacerlo es guardarlo en la caja original con los papeles en un lugar seguro, ya sea en su casa o en la caja fuerte de un banco.





